Pausa Diaria para la Vida Diaria

La finalidad es buscar y hallar a Dios en todas las cosas, es decir, reconocer la presencia de Dios en la propia vida y mi alrededor. Gradualmente, con práctica, llega a ser una manera de ver, comprender, querer, pensar y actuar.

Por consiguiente, la PAUSA DIARIA no se reduce a hacer un balance que se hace al final del día para enjuiciar lo bueno y lo malo. Tampoco se trata de compararse con un modelo imaginario de perfección que solo sirve para frustrarse y desanimarse. La PAUSA DIARIA pretende ser una ayuda para crecer en la intimidad con Dios y su vivencia practica en mi relación con los otros; como consecuencia también me doy cuenta de mis fallas pero solo desde Él.

Agradecer

Tranquilizarse y ponerse en la presencia de Dios.

Revivir el día sin emitir juicio; con quien estuve, que hice, que dije, que me dijeron.

Hacer consciente mis sentimientos: cuál es mi estado de ánimo, que me molesto, que me dio alegría, etc.

Doy gracias por todo.

Pedir Perdón y Perdonar

Delante del Padre misericordioso pedir perdón por mis inconsistencias.

Perdonar a las personas que me han hecho daño, aunque sea sin intención.

Agradecer a Dios por aceptar tal como soy (no por lo que hago o dejo de hacer).

Acto de Confianza en Dios

Abandonarme en las manos del Padre.

Pensar en mis compromisos del día siguiente.

Confiar en Él.

Agradecer
Pedir Perdón y Perdonar
Acto de Confianza en Dios